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RUGUILLA

Situada a 882 m.s.n.m., entre la Villa de Cifuentes y la ribera del Alto Tajo, en un cerrado valle que enmarca la población delimitando su sentido, abocada a una ladera sobre la que desparrama, coqueta, la pequeña población de Ruguilla. Sus estrechas calles, salpicadas por decenas de casonas de arquitectura rural civil y las cuevas, que hacen sus veces de bodega y lugar de encuentro de amigos y familiares, esconden sus apenas cincuenta habitantes.
Localidad está íntimamente unida al monte, de donde procede todo su saber y sabor. Ruguilla está atravesada de Noroeste a Sureste por el Sendero de Gran Recorrido GR-10 o E-7, en su camino desde Cifuentes a Sotoca de Tajo y el Parque Natural del Alto Tajo.
En lo alto de la colina que la acoge se encuentra una pequeña ermita de devoción local, que en la distancia vigila al pueblo. Se trata de la Ermita de Santa Bárbara, de mediados del Siglo XVI, de planta cuadrada. La Torre del Reloj que la acompaña ha sido restaurada recientemente, aunque su construcción original se remonta al medievo. Es una estructura de planta cuadrangular y fábrica de mampostería trabada con argamasa y sillería caliza en las esquinas. Muy peculiar y agradable es su redoblar de campanas al mediodía y a las seis de la tarde.
Algunos de sus monumentos públicos son:
La Ermita de la Soledad, de estilo comarcal, que presenta acceso de doble arco geminado, bajo frontón. La portada se encontraba bajo un tejaroz soportado por cuatro columnas de fuste adornado con motivos romboides y geométricos, al estilo del románico tardío, hasta que le sobrevino encima una olma y la derrumbándola a mediados del Siglo XIX.
La Iglesia de Santa Catalina del Siglo XVI, la vieja Iglesia de Asilo, que cuenta en su interior con pila bautismal de estilo románico, es un edificio de tres cuerpos, si bien la torre del homenaje es de una etapa posterior. Los cuerpos son realizados en piedra trabajada para las aristas y piedra sin trabajar para los lados longitudinales y transversales. No cuenta con mucha iluminación pues sus ventanas son de reducidas dimensiones, escasas y, como no, de sección cuadrada, en las cuales los dinteles aparecen bien marcados por piedras trabajadas en forma de lajas.
Jalonando todo el conjunto urbano diferentes edificaciones de carácter civil, así como otras públicas, como las Escuelas Públicas, la Casa de la Inquisición, el viejo Molino de Trigo, sus fuentes y el lavadero.
Al Oeste de la población, en dirección a la Cueva del Beato, se han encontrado dos necrópolis de origen celtíbero denominadas El Almagral y El Plantío, excavadas parcialmente por el celebérrimo Marqués de Cerralba a principios del Siglo XX, y un extenso campo de urnas funerarias y fragmentos de fusayola, junto a la carretera de Sotoca, que data de los Siglos V al III a.n.e.
La historia debe a Ruguilla la aportación de nombres ilustres, nacidos o residentes aquí, como Manuel Serrano Sanz, historiador, filólogo y Catedrático de Historia; Juan Francisco Yela, Catedrático de Filosofía; Galo Recuero, profesor de la Escuela Normal de Valencia y, su más ilustre morador, el Doctor Francisco Layna Serrano, cronista oficial de la provincia de Guadalajara.

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